
Ahi Inana levantó la cabeza y miró directamente a aquellos ojos grandes, colosales, impertérritos. Llegó corriendo, con la planta de los pies en carne viva, sangrando... Necesitaba postrase sobre sus ancestros, interiorizar sus pensamientos y compartirlos con los de su casta.
Su tez, altiva y espigada se asemejaba a la de sus antepasados. Su torso desnudo, varonil y tostado por el sol, reflejaba las líneas de sus músculos perfectos y armoniosos.
- ‘Atua, a ti te pido, en ti me poso, a ti te doy, en ti me igualo.
- Nanaku, hoy te escucho, hoy te tengo; hoy y mañana hablaremos de nuestra pesca, de cómo Kahi alimenta a nuestros hijos, de nuestros antepasados, de nuestra Haka Tere.
El viento mueve sus cabellos y Ahi Inana, sabe que está preparado para la Aka Venga, para el Haka Naru y para el Haka Pei.
Levantados en su poderío, parados, mirando al interior. Sólidos y duros como rocas de cantera… parece que esbozan una sonrisa por Ahi Inana.
Ya puede partir. Y él recoge una gota de sudor que resbala por su pecho con la que impregna sus labios. Se acerca con el respeto del Honu Potu, con la ternura del Koro, con la sabiduría del Korohua y sella sus labios húmedos con la fría piedra del Ahu….
Su tez, altiva y espigada se asemejaba a la de sus antepasados. Su torso desnudo, varonil y tostado por el sol, reflejaba las líneas de sus músculos perfectos y armoniosos.
- ‘Atua, a ti te pido, en ti me poso, a ti te doy, en ti me igualo.
- Nanaku, hoy te escucho, hoy te tengo; hoy y mañana hablaremos de nuestra pesca, de cómo Kahi alimenta a nuestros hijos, de nuestros antepasados, de nuestra Haka Tere.
El viento mueve sus cabellos y Ahi Inana, sabe que está preparado para la Aka Venga, para el Haka Naru y para el Haka Pei.
Levantados en su poderío, parados, mirando al interior. Sólidos y duros como rocas de cantera… parece que esbozan una sonrisa por Ahi Inana.
Ya puede partir. Y él recoge una gota de sudor que resbala por su pecho con la que impregna sus labios. Se acerca con el respeto del Honu Potu, con la ternura del Koro, con la sabiduría del Korohua y sella sus labios húmedos con la fría piedra del Ahu….

